Usabilidad

10 Formas de mejorar la usabilidad de tu web

Una buena usabilidad web hace que una web sea sencilla, rápida e intuitiva para el usuario y, por tanto, generará una experiencia de usuario positiva que hará que se sienta satisfecho y encuentre fácilmente lo que busca.

La experiencia de usuario o experiencia UX es uno de los aspectos más importantes a la hora de diseñar tu página web. Su principio básico se basa en los factores que intervienen a la hora de que el usuario se relacione con el sitio. Cuanto mejor sea su experiencia, más probabilidades habrá de que se fidelice, permanezca, adquiera un servicio o realice una compra.

Según datos de Nielsen Norman, si la experiencia UX no es eficaz, la web será abandonada en una media de 15 segundos. Y no solo eso. La mayoría de esos usuarios jamás volverá y tendrá mucha mayor tendencia a compartir su opinión negativa que alguien a quien no le pase. 

La usabilidad web es fundamental y cuidarla puede hacer crecer tu negocio y tu web de forma exponencial. Todo lo que viva el usuario en tu sitio redundará en su recuerdo, emociones y comportamiento presente y futuro. Ya no se trata de pensar en el cliente, sino de pensar como él. 

Uno de los aspectos que hoy en día recae en la experiencia de usuario es cómo comparamos todos los servicios con aquellos que nos hacen estar más satisfechos. Lo que hacemos ahora es comparar experiencias positivas que hemos vivido y buscamos vivir exactamente lo mismo aunque haya sido en un negocio o web completamente diferente. Por ejemplo, con Amazon o Netflix.

Los consumidores y usuarios están mejor y más informados que nunca y, por tanto, toman mejores decisiones. Esto hace que, de la misma manera, la rápida evolución de la tecnología a nivel individual haya creado un apetito por la innovación y experiencia UX que antes no existía.

Diez factores a tener en cuenta en la usabilidad web

1. Piensa en tu usuario, no en ti

Haz una web enfocada en tus usuarios y en sus perfiles más comunes. Crea un perfil de tu cliente ideal o un Buyer Persona y juega con el contenido enfocándolo a él. Esto te ayudará a construir una web adaptada y acertar en la mayor parte de las cosas. Ponte en su lugar al cien por cien.

2. Optimiza la velocidad de carga

Cuanto más tarde en cargarse tu página web, más probabilidades habrá de que el usuario la abandone. La saturación del mundo actual, el estrés y las prisas hacen que la necesidad de inmediatez se incremente más y más. Google aconseja que este tiempo no sea mayor de tres segundos. 

3. Diseña de manera limpia y clara

Los diseños sobrecargados y con un exceso de imágenes han quedado atrás. Lo que ahora se lleva es lo concreto y minimalista, puesto que hace que la visión y atención del usuario se centren en lo verdaderamente importante. El usuario tiene que ser capaz de encontrar de un vistazo aquello que busca sin necesidad de que le suponga un ejercicio tedioso.

4. Crea contenido valioso y fácil de leer

De nada sirve un buen diseño si el contenido no tiene interés. Recuerda crearlo para cada palabra clave y que su valor sea indudable. Si conoces qué quiere saber el usuario y qué busca, te resultará mucho más sencillo crear textos atractivos y útiles. Tienes que ser preciso y claro y no andarte por las ramas ni incluir contenido de poco interés. Usa texto que sea amigable para el lector y no jerga que es más adecuada para ti que para él.

La idea es averiguar todo lo que puedas sobre las personas que van a usar la información y sobre sus necesidades. Debes usar siempre el lenguaje más adecuado para el usuario al que va dirigido la información y anticiparte usando valores que priorice ese perfil. Puede que estas personas no sepan mucho de algunos de los temas si son muy técnicos. Hay que tenerlo en cuenta y asegurarte de explicarlo claramente con palabras fáciles de comprender y explicar las más complicadas. 

5. Haz menús sencillos

Los menús de navegación son una de las partes más importantes y destacadas de la usabilidad web. Podría decirse que son la columna vertebral de la web y la parte en la que apoyarse para dirigirse a un lugar u otro. Si con un buen menú logramos que el usuario encuentre lo que busca sin apenas esperas ni dudas, habremos logrado mucho ya.

Puede parecer obvio, pero las barras de menús deben mostrar claramente su utilidad y no obligar al usuario a pulsar sobre ellas para descubrir qué hay detrás. El riesgo es que si no está aquello que han venido a buscar, el abandono es más probable.

6. Crea un buscador

Añadir una opción para que el usuario pueda hacer búsquedas te reportará un doble beneficio: le darás la oportunidad de encontrar las cosas y conocerás de primera mano qué es lo que busca. Es la forma de optimizar tu web en función de sus necesidades e incluso de modificarla para adaptarla a esos intereses.

Un buscador es una herramienta útil para mejorar la usabilidad web y dar la oportunidad de solventar obstáculos cuando no se encuentra algo. Estamos tan acostumbrados al buscador de Google, que consideramos que cualquier opción de búsqueda debería resolver nuestras dudas de forma inmediata.

En este caso, podemos ofrecer opciones de autocompletado o sugerencias de búsqueda para mejorar esa experiencia de usuario.

7. Muestra contenido relacionado

Incluir este tipo de contenido siempre hará que Google te identifique como alguien que vela por el interés común. Usa enlaces dentro de tu contenido y logra que otros los usen en el suyo. Es la forma de retroalimentarse y demostrar que todos veláis por ese interés. 

Contacta con otras webs para ofrecerles contenido interesante que no sea publicitario y te lo agradecerán. Si muestras interés real en aportar valor, siempre redundará en que tú mismo seas más valorado y, por ende, tu propia web o servicio sean más conocidos y utilizados.

8. Pregunta a tus usuarios

Las encuestas y entrevistas son elementos útiles para conocer de cerca las necesidades e intereses de los usuarios. Son herramientas que pueden ser usadas para una web y que arrojan información muy valiosa sobre aspectos que debes tener en cuenta y que quizás ni te habías planteado.

Las encuestas nos facilitan conocer a los usuarios de forma rápida y sencilla. Son útiles para recoger datos de satisfacción, valoraciones o puntos donde mejorar. También puedes usarlas para eventos, jornadas o presentaciones. El feedback de las respuestas de los clientes puede ayudar a crear una estrategia de experiencia UX adecuada.

9. Comunícate con tus usuarios

Los formularios y áreas de contacto son útiles para que el usuario pueda acceder a opciones de contacto contigo. Eso sí, la modernización de las tecnologías hacen ya posible incluir nuevas formas como el chatbotUn chatbot es un programa de mensajería que incluye preguntas y respuestas automáticas ya definidas a partir de diferentes variantes.

Es un sistema que requiere obtener un aprendizaje continuo en base a las preguntas y respuestas que se van formulando. Las ventajas del chatbot bien desarrollado son: disponibilidad 24 horas al día, precisión, análisis para conocer más al cliente y el tipo de consultas que tiene, e incluso ejecución acciones de marketing o promociones específicas en función del perfil de la consulta.

10. Da libertad a tus usuarios

El visitante debe tener la posibilidad de registrarse, pero no la obligación. Esto no quiere decir que quien no esté registrado tenga que tener problemas para navegar y le aparezcan elementos intrusivos que le incordien, puesto que la tasa de abandono se multiplicará y la experiencia de usuario será muy negativa. El registro puede tener beneficios en cuanto a contenido o servicios premium, pero no penalizar de forma negativa a quien no lo realice. Se trata de lograr convencerle y esas acciones, precisamente, no lo conseguirían.

Dale la libertad para participar e interactuar con tu web de la forma en que tú esperarías hacerlo y comprobarás que está para quedarse. Hazle un camino complicado y no solo lo abandonará, sino que no volverá a usarlo. Hay tantos caminos en el mundo que no tendría motivo para usar aquel que le ha dejado un peor recuerdo y emoción

Todos estos factores son ejemplos clave para mejorar la usabilidad web. Podemos resumir que su tratamiento repercutirá positivamente en la experiencia de usuario, que es el conjunto de factores y elementos relativos a la interacción del usuario con nuestra web, cuyo resultado es la creación de una percepción, ya sea positiva o negativa. Se trata por tanto de analizar la web y sus partes para identificar la forma en la que da respuesta a las necesidades y las motivaciones del usuario.

El objetivo final es comprender a los usuarios, analizar sus características y comportamientos, conocer sus objetivos y motivaciones… para desarrollar un producto con funcionalidades hechas para el usuario entendiéndole a él y a su entorno.