Guía SEO

Guía rápida para mejorar tu posicionamiento SEO

No hay dudas acerca de que el SEO tiene que ser uno de los pilares de tu estrategia de marketing. El posicionamiento en buscadores es un objetivo en sí mismo, algo similar a tener el cartel más grande y luminoso de la autopista. La diferencia está en que el posicionamiento se consigue de una forma lenta y costosa. Pero te garantizamos que es un objetivo por el que realmente merece la pena trabajar.

En qué consiste el posicionamiento web

El SEO es el posicionamiento web que consiguen tus páginas en los buscadores ante la activación de determinadas palabras en las búsquedas. Tus propias páginas están ya preparadas previamente para ser asociadas por las arañas de Google a determinadas búsquedas. Por ejemplo, si tu web tiene relación con las mascotas, pues algunas palabras clave de trabajo pueden ser “cuidado de mascotas” y demás.

Google no revela la composición de sus algoritmos, y estos cambian cada pocos meses o, en ocasiones, cada año. Por lo tanto, siempre queda algo de duda sobre el por qué algunas páginas salen entre los primeros resultados y otras no. Aun así, sí que puedes conocer los principales factores de influencia que determinan los resultados.

Uno de los más claros es la autoridad. Por muy bien que prepares tu estrategia, siempre habrá páginas con una repercusión mayor y más inmediata, como grandes medios, sitios especializados y demás.

El otro es la relevancia, algo que se mide en base al feedback que puede despertar en los usuarios ese contenido en concreto. Aunque también aquí entrarían algunos de los patrones particulares que emplean los algoritmos de los buscadores.

Esta sería una primera y básica introducción al posicionamiento, ahora bien, hay que señalar que no todo en él permanece dentro de tu propia página, así podemos encontrar:

Seo-onsite. Consiste en el grupo de acciones que se van a realizar dentro de la web (o en los contenidos de la misma) para lograr mejorar el posicionamiento. Como la estrategia de palabras clave, por ejemplo.

Seo-offsite. Tiene que ver con el trabajo que se hace fuera de la página web. Por ejemplo, las redes sociales, cuidar la reputación de la marca en otros espacios, responder comentarios o críticas, etc.

Por lo tanto, puedes ver que no todo se limita a cuidar y a preparar tus contenidos de cara a Google. Hay un trabajo mucho más profundo que se realiza también en otros ámbitos.

Por otro lado, podemos diferenciar dos tipos de técnicas de posicionamiento:

– Técnicas de black hat. Es decir, aquellas que proporcionan una rápida mejora en el posicionamiento pero que, a la larga, juegan en tu contra. Se trata de prácticas negativas o poco recomendadas. Por ejemplo, comprar muchos enlaces desde granjas de enlaces, inundar los textos con la palabra clave, etc.

Técnicas de white hat. Aquellas que sí que son recomendadas ya que te permiten conseguir un crecimiento sostenido en el tiempo y que, a la larga, te va a beneficiar mucho más. Son las que te recomendamos practicar y de las que te hablaremos a continuación.

La idea es que, también aquí, hay prácticas que pueden jugar en tu contra e impedirte alcanzar tus objetivos.

Cómo mejorar tus resultados orgánicos de búsqueda

Lo primero de todo pasa por entender la importancia crucial del posicionamiento para una marca. Cuando alguien busca en Google, se suele conformar con los 2 o 3 primeros resultados que se le ofrecen. Por lo tanto, hay una inmensa cantidad de páginas que no llegan, nunca, a ser visitadas por los usuarios. Es, prácticamente, como no existir.

Si lo que buscas es convertirte en un referente o tener una página web que efectivamente genere resultados al vender online, es fundamental que aparezcas entre las primeras posiciones, ya que es esto lo que te asegurará tener un tráfico fluido que te dé oportunidades de venta o de conversión.

Habría varios puntos para mejorar tus resultados. Te los resumimos.

1. Pensar en la indexación

Los robots de búsqueda de Google van a tener que rastrear tu página y que entenderla rápidamente. Para ello es fundamental que la tengas bien ordenada y jerarquizada. Lo mejor que puedes hacer es actualizar tu página regularmente, ordenarla siempre que te sea posible y procurar que el tiempo de carga no supere los dos segundos.

2. Trabajar adecuadamente los contenidos

Actualmente puedes encontrar una gran cantidad de herramientas que van a determinar la validez de lo que estés subiendo. Es decir, si es algo posicionable o si no lo es. Con todo, siempre hay un rango de misterio o de duda acerca de cuáles de ellos influyen más que otros. Aquí algunos tips de utilidad:

Artículos largos. Cuanto más, mejor. Generalmente a partir de las 1000 palabras Google y demás buscadores van a darles una posición privilegiada. Es una forma de dar a entender que has tratado un tema en profundidad y, por lo tanto, puedes encontrar ahí una recompensa.

Actualiza tus contenidos. Algo muy positivo es revisar lo que ya has publicado y, si ves cosas obsoletas, cambiarlas. Google generalmente lo interpreta como una muestra de interés por mantener la actualidad de lo que estás comunicando. Es decir, que te preocupas de ofrecer información fiable y actual.

Optimiza las imágenes. Que también estas tengan una buena descripción y elementos meta para que Google las pueda reconocer adecuadamente.

Cuidar los elementos meta. Una buena descripción, cuidar la entradilla para que se vea desde los buscadores y demás son algunas de las cosas en las que tendrás que trabajar al principio. En cualquier caso, esto va a depender mucho de la estrategia que sigas en la selección de palabras clave. Un tema que trataremos algo más adelante.

Usabilidad. Tu página web tiene que ser intuitiva y fácil de usar. Es decir: que no produzca una gran tasa de abandonos. Este tipo de problemas suelen producir un decrecimiento del tráfico que vayas a generar. La velocidad de carga, claridad a la hora de exponer los diferentes elementos, etc.

Linkbuilindg. Una página web nunca puede ser una isla en medio del océano. Hay que tender puentes hacia otras. Y, de manera análoga, tienes que buscar que otras páginas web tiendan puentes hacia ti. Además, otro consejo es que también vincules tus artículos entre ellos. De forma que una persona pueda ir saltando de un punto a otro de tu página.

Centrarte en lo local. Poco a poco Google se ha ido redirigiendo hacia la oferta de contenidos más locales, de forma que posiciona mejor aquellos más especializados en una zona. Por lo tanto, si tienes un rango espacial de acción limitada, emplea esos límites entro de tus contenidos también para ayudar a posicionarlos.

En resumen, busca ganar algo de notoriedad haciendo que páginas de tu entorno y, a poder ser, con mayor tráfico, te tengan como una referencia. Es algo que solo puedes conseguir con contactos o creando un contenido realmente bueno.

3. Buscar otro tipo de tráfico

Esto tendría que ver con tu estrategia editorial y con el plan de comunicación que vayas a desarrollar. Es decir, por un lado tienes siempre que estar al tanto de las novedades que vayan surgiendo y, por el otro, redirigir adecuadamente desde tus redes el tráfico a tu página web.

Esto tiene más que ver con la planificación y con trabajar adecuadamente en tu día a día. Lo importante es que tienes que entender que una determinada cantidad de entradas vendrán de los buscadores, y otras vendrán a través de terceros. Por lo tanto, es indispensable trabajar pensando en ambos extremos y diseñando contenidos planeados para esos modelos.

4. Una buena estrategia de palabras clave

Sin lugar a dudas, uno de los puntos más delicados. Es algo que tienes que tener diseñado previamente y sobre lo que tendrás que volver una y otra vez. Es decir: para qué tipo de búsquedas vas a posicionarte. Aquí te dejamos algunos consejos:

Long tail. La cola larga. Es decir, utilizar palabras claves que no se limiten a dos o tres términos, sino que traten de responder a preguntas algo más elaboradas. Esto está directamente relacionado con el aumento de las búsquedas por voz, cada día más comunes. De esta manera podrás entrar a competir en el terreno con páginas de tamaño similar, ya que las keywords más buscadas están ya más que trabajadas por según qué páginas.

Herramientas para encontrar la palabra clave ideal. Otro punto fundamental es el de buscar qué término es el más adecuado para posicionar. Para esto tienes una gran cantidad de herramientas digitales que te pueden orientar al respecto. Ya sea indicándote los parámetros de búsqueda de las más solicitadas como haciendo informes rápidos acerca de la competencia que puedes encontrar en cada una de ellas. Es una información que incluso Google te puede facilitar.

En conclusión, el SEO es fundamental para cualquier página. Pero se trata de una carrera de fondo que, en ocasiones, tarda mucho en ofrecer resultados. Por lo tanto, es necesario que te tomes su trabajo con paciencia y que trates de integrar este tipo de rutinas.