Cómo plantear una estrategia de Marketing de Contenidos

En los últimos años el marketing de contenidos se ha convertido en uno de los paradigmas más interesantes de trabajo para el marketing digital. Esto no solo demuestra que el contenido sigue siendo el rey de la web, sino que también confirma que es el rey para cualquier ecommerce que quiera aumentar su cartera de clientes.

Y es que enfoques más modernos como el inbound marketing o técnicas como el storytelling dejan recaer todo el peso de la comunicación de una marca o de un negocio en sus contenidos. Y queremos aprovechar para explicarte en qué consiste el content marketing, cómo debe de enfocarse y qué ventajas te puede aportar incluirlo en tu estrategia digital.

En qué consiste el content marketing

Los contenidos son todo aquello que puebla tus redes y tus páginas web. Son lo que cuentas de ti al mundo, la forma que tienes de avisar de las noticias a tus clientes o el modo en el que empleas tus redes sociales para atraer tráfico. Fotografías, textos, gifs, diseños, etc. Todo eso son los contenidos.

Enfocarlos como un pilar de la estrategia de marketing supone entender que lo interesante que tiene una marca para su público es lo que muestra o lo que dice. Es decir: las soluciones que aporta a las diferentes necesidades que puedan tener, la información transparente y fiable que produce o el entretenimiento que es capaz de causar en sus espectadores.

Con esta breve enumeración anterior también puedes ver una cosa muy simbólica: el contenido se puede enfocar desde múltiples perspectivas. Como un entretenimiento, como un contenido informativo, como contenido destinado a la venta, etc. Posee flexibilidad, y, en este sentido, puede responder a diferentes necesidades de la marca.

Los contenidos: el medio para un fin

Un ejemplo: si tu empresa es de seguros y quiere posicionarse en el mercado en base a la fiabilidad que es capaz de despertar en los potenciales clientes, el contenido que produzcas en redes y en tu web ha de ser, ante todo, explicativo e informativo. De esta forma te mostrarás como un experto en la materia y, por ende, los clientes acudirán a ti por ser un profesional avalado.

Por lo tanto, vemos que los contenidos no son en sí mismos una estrategia, son el material con el que se produce el efecto que esperas lograr. Si tu objetivo es, por ejemplo, aumentar tus ventas y quieres crear una estrategia expansiva para alcanzar nuevos mercados, el medio para lograrlo serán los contenidos, para que en los buscadores nuevos targets localicen tu empresa y puedan ponerse en contacto con ella.

Por lo tanto, los contenidos siempre deben de ser el medio, pero no el fin, ya que en ese caso no tienen dirección ni sentido. De ahí que se puedan (y se deban) de integrar en estrategias mucho más amplias en las que los objetivos estén muy marcados.

Definir el público objetivo

El último elemento teórico fundamental en los contenidos es el público objetivo. Si este no está debidamente delimitado, será muy complicado integrar un buen plan de contenidos dentro de tu estrategia de marketing.

Tienes que pensar en el tono en el que hablas, los temas que vas a tratar y la forma de presentarlos. Así como las redes o los espacios en los que van a aparecer. Todo esto implica conocer la situación geográfica, edad, intereses, estilo de vida y otra serie de datos demográficos y sociales fundamentales sobre el público objetivo.

Una vez que estos conceptos están claros queda por entender la importancia de los contenidos dentro de la parte técnica del marketing digital, es decir: dentro del posicionamiento orgánico SEO.

Cómo trabajar los contenidos

El SEO es el posicionamiento natural que se consigue en los buscadores de internet ante determinadas búsquedas. Cuando el usuario activa una serie de palabras clave. Los contenidos ayudan y son la herramienta directa para mejorar el posicionamiento. Ahora bien, queda por señalar de qué forma hay que trabajarlos para que incentiven una buena posición para tu página web.

Contenidos profesionales. Tanto en la ortografía como en el propio contenido. Tiene que verse que ha sido elaborado por un experto. Esto no solo ayuda al posicionamiento a través de la correcta inserción en el espacio web, también es un plus para que otras marcas o páginas lo compartan. Y, como veremos más adelante, es fundamental para tu estrategia de linkbuilding.

Artículos largos. Que un artículo pase de las 1000 palabras suele ser un indicativo bastante claro de que quien lo ha escrito es un experto en el tema. No es el único factor que te ayudará a posicionar tu página, pero sí que se trata de un plus que estimulará muy positivamente que las arañas de Google lo indexen.

Evidentemente tiene que contener información relevante, de interés y con valor para los usuarios. Pero la extensión se trata igualmente de un aspecto formal que puedes controlar y que te beneficiará.

Contenidos audiovisuales. Google no ha dejado de advertir de que el vídeo va a ser el nuevo rey del contenido. Todo apunta hacia ello. Basta con ver el éxito de plataformas como Youtube, por ejemplo.

Por lo tanto, hay que plantear la estrategia general de contenidos escapando un poco de esquemas en los que lo escrito tenga todo el protagonismo, y empezando a buscar modelos mucho más integrados en los formatos audiovisuales.

Cuidado en los elementos meta. Son fundamentales para que Google y el resto de buscadores puedan indexar correctamente el contenido dentro de su sistema para presentarlo ante determinadas búsquedas.

Puedes encontrar una gran cantidad de guías y de patrones que te explicarán de qué forma tienes que plantearlos e integrarlos. Eso sí, como verás más adelante va a ser fundamental que combines los elementos meta dentro de tu estrategia general de palabras clave.

Un plan de linkbuilding. El mayor error que puede cometer una página web es el de ser una isla en medio del océano que es la web. Hay que tender puentes con otros portales o con otras páginas. Y la mejor manera de hacerlo es a través de la inclusión de links en tus publicaciones o en tus artículos hacia esas páginas.

De esta forma te das a conocer, completas un poco más tu propia información y estimulas la interconectividad. Esto también aumenta las posibilidades de que otras páginas emitan algún link hacia la tuya. Eso sí, asegúrate siempre de enlazar hacia un espacio con una reputación merecida, ya que de lo contrario puede ser muy contraproducente para tu estrategia.

Una buena estrategia de palabras clave. Las palabras clave son las que van a determinar ante qué búsquedas va a aparecer tu página web. Por lo tanto, al elegir en cuáles de ellas quieres estar, estás eligiendo a un mismo tiempo en qué búsquedas quieres aparecer.

Es algo que tienes que pensar en base al público. Es decir, ¿qué tipo de cosas suele buscar tu target? ¿De qué forma se expresa? Vas a tener que valorar esto para integrarte adecuadamente.

Finalmente, un factor clave es la long tail, o cola larga. Lo ideal suele ser que te centres en nichos más pequeños y no tanto en grandes búsquedas, ya que la competencia en esos espacios suele ser férrea. Además, Google empieza a valorar estos modelos positivamente, principalmente porque cada vez se hacen más búsquedas por voz, y las long tail se amoldan mejor a este tipo de preguntas.

Un giro hacia lo local. Los grandes nichos de palabras clave capaces de aglutinar millones de búsquedas se están terminando poco a poco. Cada día más Google está tratando de realizar un cambio o un giro de guion hacia contenidos mucho más centrados en lo local.

Esto no solo es una manera de incentivar otro tipo de negocios y de modelos comerciales. También les resulta mucho más útil a los usuarios, ya que generalmente el contenido cercano les ofrece una perspectiva mucho más valiosa para ellos.

Ventajas de realizar una buena estrategia de contenidos

¿Qué te ofrece como resultado tener un buen plan de contenidos?

  • Un lugar privilegiado ante determinadas búsquedas. Lo que irremediablemente se va a traducir con un mayor tráfico web y, generalmente, un incremento de las ventas o de las conversiones que estés buscando obtener.
  • Sostener tu imagen de marca. Para una empresa es fundamental crear un imaginario a su alrededor. Un aura o una serie de características y de valores con los que se la pueda identificar. Y en base a los cuales se la valore. En este caso, para lograr ese estatus es necesario primero disponer de una estrategia de comunicación. O, como hemos visto, de una estrategia de contenidos.
  • Crear comunidad. O, lo que es parecido, una relación mucho más fluida con tu público. Al estar ofreciéndoles algo que les interesa, te resultará mucho más sencillo que contacten contigo y que, por lo tanto, valoren tu marca de otra manera.

En conclusión, el marketing de contenidos es una estrategia fundamental para obtener tus objetivos de marca. Y siguiendo estos pasos en el posicionamiento y entendiendo en profundidad la naturaleza de los contenidos, podrás sacarle el máximo rendimiento.